Pensando en voz alta: una señal de alerta para el PRM

Por: Miguel Valenzuela
La encuesta de ACD Media, divulgada el 1 de junio de 2026, debe ser una voz de alarma para el PRM. Basta con observar los números:
- PRM: 31.6 % vs. 48.53 % en las elecciones de 2024, para una caída de aproximadamente 18 puntos porcentuales.
- FP: 26.5 % vs. 28.5 % en las elecciones de 2024, una reducción de apenas 2 puntos.
- PLD: 20.1 % vs. 10.39 % en las elecciones de 2024, un crecimiento cercano a 10 puntos porcentuales.
¡Sea usted el jurado! Si no despertamos de los laureles y las mieles del poder, iremos al muro de las lamentaciones a llorar como niños lo que no supimos defender como adultos.
Ante esta realidad, se hace indispensable que los dos principales líderes y fundadores del PRM, Luis Abinader e Hipólito Mejía, tomen las acciones pertinentes para recuperar el vigor político necesario y garantizar que el partido continúe en el poder más allá de 2028. Todavía estamos a tiempo.
La primera acción debe ser reencontrarnos como lo hicimos en 2020, en medio de la devastadora pandemia del COVID-19 y de las férreas hostilidades del entonces partido gobernante. Deben renacer la empatía, el compañerismo y el sentido de pertenencia. Así como el presidente Luis Abinader lleva esperanza, soluciones y cercanía a los distintos territorios del país, ese esfuerzo debe complementarse con acciones concretas y un trato más humano por parte de todo el funcionariado.
Asimismo, los dirigentes del PRM deben sentirse parte activa del partido de gobierno, con autoridad y responsabilidad para canalizar soluciones en favor de los sectores más vulnerables de la sociedad. La cercanía con la gente no puede ser una consigna electoral; debe convertirse en una práctica permanente.
Se impone la concertación de un pacto histórico de trabajo, unidad y respeto mutuo, partiendo de una realidad objetiva: todos somos parte del mismo proyecto y el éxito de uno depende del éxito de todos. Solo así podrá construirse una propuesta sólida y competitiva de cara a los próximos procesos electorales.
Si prevalecen la unidad, la inclusión y el trabajo conjunto, la victoria en las urnas será posible con los candidatos y candidatas que el partido presente al electorado en cada una de las instancias de elección popular.



